Donde Buenos Aires es Paris por Norbert Lepore
Es frecuente tema de conversacion si Buenos Aires se parece a Paris. Hay un punto de nuestra ciudad en el cual termina toda divergencia. Buenos Aires no es parecida a Paris. Es Paris. Salvo, claro esta, por los carteles de los comercios, que no estan escritos en frances.
Ese exacto lugar no esta en algun exclusivo rincon de la Isla, ni de Barrio Parque, sino, contra lo que podria suponerse, en pleno centro porteño. Nos referimos al pasaje Rivarola, que corre en direccion Norte-Sur entre Bartolome Mitre y Tte. General Peron al 1300, y sus transversales Uruguay y Talcahuano.
En esa cuadra hay solo ocho edificios, enfrentados en espejo, en absoluta simetr’a. Tienen planta baja y cinco pisos -mansardas estos ultimos- y se corresponden hasta en los mas minimos detalles. Su edificacion data de 1924-26, a–os de inicio y terminacion de este bellisimo complejo de viviendas, vale decir de la mejor epoca en cuanto a estilo y calidad de los materiales utilizados.
Todo es clasico: la ornamentacion, la pizarra importada de los remates, la herrer’a art’stica de puertas y balcones, los pisos de marmol en las entradas y palieres, y de roble de Eslavonia en los departamentos (tres por piso), los ascensores de rejas, y el frente simulando piedra Paris.
Nada puede objetarse desde la ortodoxia estilistica, y menos aun, los relucientes marcos de bronce de puertas y vidrieras que ennoblecen los locales. Los edificios de las cuatro esquinas rematan en impecables cœpulas de pizarra, como cuatro torres que otearan previsoramente el horizonte para evitar ataques sorpresivos.
Tambien estan habitadas, segœn los dise–os de la obra, que inclu’an, con gran sentido practico, lavadero en las azoteas y amplios sotanos como depositos de muebles. Esta obra fue llevada a cabo por la firma de arquitectos Petersen, Thiele y Cruz y la empresa alemana de construcciones Geope, por cuenta de la entonces Compa–’a de Seguros La Rural, as’ llamada por tener sus oficinas en el mismo pasaje, que por entonces ten’a ese nombre.
Cambio por Pasaje Rivarola, recien en 1957. Eran edificios de renta, segun la denominacion de la epoca, ya que se alquilaban a familias o bien a estudios profesionales, generalmente de abogados o escribanos. Al promulgarse la ley de Propiedad Horizontal en 1948, los departamentos fueron adquiridos, en su gran mayor’a, por los antiguos inquilinos.
El paisaje de esa cuadra es muy especial, realmente alejado del tumulto de las cuadras linderas, y eso es reconocido por fotografos y gente de cine, que frecuentemente solicitan autorizacion para filmar all’, preferentemente en publicidad que requiera escenarios europeos.
Contribuye a ese ambiente la indole de los negocios-tranquilos y apacibles- de la cuadra, destacandose una antigua relojer’a que se–ala su presencia con un gran reloj que impone severidad a la calle. Este local es conocido como la Chacarita de los relojes, y es famoso entre quienes buscan piezas inhallables en otras latitudes. Personalmente, entre tantos locales lamentamos la ausencia de un bistro para sentirnos definitivamente instalados en Par’s.
El Dr. Rodolfo Rivarola, (1857-1942) en cuya memoria se rebautizo el antiguo pasaje La Rural, fue un destacado intelectual de su epoca. Abogado, ejercio importantes cargos en la magistratura, a la que renuncio luego de una disputa en la que debio intervenir en defensa de la libertad de prensa, fue rector de la Universidad de la Plata, y Profesor de Psicolog’a en la Facultad de Filosof’a y Letras. Se lo caracterizo ideologicamente como el ultimo hombre de la generacion del 80.
Norberto Lepore: El valor de los Terrenos en Buenos Aires.
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